domingo, 16 de diciembre de 2007

Santa Lucia







3 comentarios:

kris dijo...

Mi nombre es Maria Cristina Ziella. Mi padre se llamaba Nicolas Ziella.
Mi abuelo Egidio Ziella, casado con Rosa Bellusci. Nacieron en Senise. Hoy mi hija de 25 años esta estudiando en la Universidad de Calabria, porque obtuvo una beca. Me gustaria que me digan si existe alguno de mis antepasados ( hermanos de mi abuelo) para que ella nos pueda traer fotos o saber algo mas de ellos. Les agradeceria me digan si hay alli alguien que decienda de algun hermano de mi abuelo. Seria un hermoso regalo para mi tio Roque Ziella que cumple 80 años.
¡¡¡GRACIAS!!!

Susana dijo...

Maria Cristina: Primero que nada te quiero preguntar de Donde sos vos? que País ? Te cuento este Blog habla de la comunidad de Senise en Argentina específicamente en Banfield. Algunos miembros quizas sepan de tu apellido, tendrias que comunicarte con ellos, a ver si alguien te puede ayudar.

Dejanos una dirección de correo.

Saludos.

kris dijo...

Gracias por contestarme. Yo tambien soy argentina y vivo en Vicente Lopez.
ziellamaricris@gmail.com
Mil gracias!!!

Tu cuento una Historia...


Se estima que Lucía nació en Siracusa, Italia, en el 281 de nuestra era. Lucía pertenecía a una familia de la nobleza. Su padre murió cuando Ella tenía 5 años. Su madre se llamaba Eutiquia. Los cristianos peregrinaban todos los años para venerar los restos de Santa Águeda por sus milagros realizados.

Lucía y su madre peregrinaron hasta Catania para rogar por la curación de Eutiquia que sufría de hemorragias desde hacia cuarenta años. Estando en el templo Lucía se durmió y en sueños le apareció Santa Águeda diciéndo:

"Lucía, ¿por qué me pides lo que tú misma puedes conceder?

Tu fe ha alcanzado gracia y tu madre está curada".

Al despertarse, Lucía le contó a su madre el sueño y Eutiquia descubrió que estaba completamente curada. Lucía le confió a su madre que había decidido consagrarle su vida al Señor.

A su regreso, Lucía comenzó a vender sus bienes y a repartirlo entre los pobres. Ese hecho fue interpretado por las autoridades como un claro indicio de que

Lucía se había hecho cristiana.

Un joven que había manifestado su intención de casarse con Lucía y que no fue correspondido se dejó llevar por su resentimiento y la denunció ante el prefecto Pascasio que era quien gobernaba Siracusa en ese momento. Cuando la detuvo, la comenzó a interrogar. Y Lucía le dijo: "Usted trata sólo de agradar al emperador y yo pongo lo mejor de mi para agradar a Dios. Haga lo que tenga que hacer que yo me comportaré como dicte mi espíritu". Pascasio dispuso que la atormentaran a lo cual le dijo Lucía: "Dios ha dicho: Cuando los conduzcan ante los reyes y antes los tribunales de los príncipes no se preocupen de qué dirán o cómo se habrán de defender. Allí no hablarán ustedes; será el Espíritu Santo el que hablará por ustedes".

Pascasio se enfureció diciendo: "Te llevaré a un lugar de perdición así se alejará el Espíritu Santo" y llamó a los soldados para llevar a Lucía, pero no pudieron. Luego trajeron bueyes, y tampoco lo lograron. Convencido de que Lucía era una bruja dispuso quemarla, pero las llamas no le causaron daño alguno. Entonces decidió decapitarla. Antes, Lucía se dirigió a la muchedumbre y les anticipó que la persecución contra los cristianos estaba llegando a su fin y que, llegaría la paz para la Iglesia. Lucía fue decapitada el 13 de diciembre de 304.