lunes, 17 de diciembre de 2007

Santa Lucia Domingo 16 de Diciembre

1 comentario:

Anónimo dijo...

hoal amigos tanos les escribo porque vi sus videos, espectacular el hecho de dar vida a las tradiciones ancestrales donde nuestra gente expresa su Fe.

Gracias por brindarnos ese gran espectaculo de pirotecnia la verdad inigualable.

Saludos un amigo de la Basilica Sagrada Familia

P.Mgch.

Tu cuento una Historia...


Se estima que Lucía nació en Siracusa, Italia, en el 281 de nuestra era. Lucía pertenecía a una familia de la nobleza. Su padre murió cuando Ella tenía 5 años. Su madre se llamaba Eutiquia. Los cristianos peregrinaban todos los años para venerar los restos de Santa Águeda por sus milagros realizados.

Lucía y su madre peregrinaron hasta Catania para rogar por la curación de Eutiquia que sufría de hemorragias desde hacia cuarenta años. Estando en el templo Lucía se durmió y en sueños le apareció Santa Águeda diciéndo:

"Lucía, ¿por qué me pides lo que tú misma puedes conceder?

Tu fe ha alcanzado gracia y tu madre está curada".

Al despertarse, Lucía le contó a su madre el sueño y Eutiquia descubrió que estaba completamente curada. Lucía le confió a su madre que había decidido consagrarle su vida al Señor.

A su regreso, Lucía comenzó a vender sus bienes y a repartirlo entre los pobres. Ese hecho fue interpretado por las autoridades como un claro indicio de que

Lucía se había hecho cristiana.

Un joven que había manifestado su intención de casarse con Lucía y que no fue correspondido se dejó llevar por su resentimiento y la denunció ante el prefecto Pascasio que era quien gobernaba Siracusa en ese momento. Cuando la detuvo, la comenzó a interrogar. Y Lucía le dijo: "Usted trata sólo de agradar al emperador y yo pongo lo mejor de mi para agradar a Dios. Haga lo que tenga que hacer que yo me comportaré como dicte mi espíritu". Pascasio dispuso que la atormentaran a lo cual le dijo Lucía: "Dios ha dicho: Cuando los conduzcan ante los reyes y antes los tribunales de los príncipes no se preocupen de qué dirán o cómo se habrán de defender. Allí no hablarán ustedes; será el Espíritu Santo el que hablará por ustedes".

Pascasio se enfureció diciendo: "Te llevaré a un lugar de perdición así se alejará el Espíritu Santo" y llamó a los soldados para llevar a Lucía, pero no pudieron. Luego trajeron bueyes, y tampoco lo lograron. Convencido de que Lucía era una bruja dispuso quemarla, pero las llamas no le causaron daño alguno. Entonces decidió decapitarla. Antes, Lucía se dirigió a la muchedumbre y les anticipó que la persecución contra los cristianos estaba llegando a su fin y que, llegaría la paz para la Iglesia. Lucía fue decapitada el 13 de diciembre de 304.