sábado, 16 de agosto de 2008

Fuegos en el cielo...



Las Fiestas Patronales 2008
seran el dia 14 de diciembre

2 comentarios:

Soy YO - MilThon dijo...

que buen blog esos lugares creo que conosco, rezen por mi si ahora estoy lejos de la lucia pero cerca de maria como todo un cariño y hasta pronto
milton

Susana dijo...

Hola querido Padrecito...que nos dejo por el veranito Europeo, que lindo que no nos olvide porque nosotros no lo olvidamos ( Banfield se quedo con algo tuyo, y es evidente que vos con algo de él) NO estas lejos de Lucia, porque su Luz te ilumina, y te hace vernos...
Claro Mil que vamos a rezar por vos... y le voy a pedir a Maria que te dde fuerzas para absorver el cambio...

Besitos Banfileños

Tu cuento una Historia...


Se estima que Lucía nació en Siracusa, Italia, en el 281 de nuestra era. Lucía pertenecía a una familia de la nobleza. Su padre murió cuando Ella tenía 5 años. Su madre se llamaba Eutiquia. Los cristianos peregrinaban todos los años para venerar los restos de Santa Águeda por sus milagros realizados.

Lucía y su madre peregrinaron hasta Catania para rogar por la curación de Eutiquia que sufría de hemorragias desde hacia cuarenta años. Estando en el templo Lucía se durmió y en sueños le apareció Santa Águeda diciéndo:

"Lucía, ¿por qué me pides lo que tú misma puedes conceder?

Tu fe ha alcanzado gracia y tu madre está curada".

Al despertarse, Lucía le contó a su madre el sueño y Eutiquia descubrió que estaba completamente curada. Lucía le confió a su madre que había decidido consagrarle su vida al Señor.

A su regreso, Lucía comenzó a vender sus bienes y a repartirlo entre los pobres. Ese hecho fue interpretado por las autoridades como un claro indicio de que

Lucía se había hecho cristiana.

Un joven que había manifestado su intención de casarse con Lucía y que no fue correspondido se dejó llevar por su resentimiento y la denunció ante el prefecto Pascasio que era quien gobernaba Siracusa en ese momento. Cuando la detuvo, la comenzó a interrogar. Y Lucía le dijo: "Usted trata sólo de agradar al emperador y yo pongo lo mejor de mi para agradar a Dios. Haga lo que tenga que hacer que yo me comportaré como dicte mi espíritu". Pascasio dispuso que la atormentaran a lo cual le dijo Lucía: "Dios ha dicho: Cuando los conduzcan ante los reyes y antes los tribunales de los príncipes no se preocupen de qué dirán o cómo se habrán de defender. Allí no hablarán ustedes; será el Espíritu Santo el que hablará por ustedes".

Pascasio se enfureció diciendo: "Te llevaré a un lugar de perdición así se alejará el Espíritu Santo" y llamó a los soldados para llevar a Lucía, pero no pudieron. Luego trajeron bueyes, y tampoco lo lograron. Convencido de que Lucía era una bruja dispuso quemarla, pero las llamas no le causaron daño alguno. Entonces decidió decapitarla. Antes, Lucía se dirigió a la muchedumbre y les anticipó que la persecución contra los cristianos estaba llegando a su fin y que, llegaría la paz para la Iglesia. Lucía fue decapitada el 13 de diciembre de 304.